Siguiendo el hilo de la primera parte de las 10 Inversiones inteligentes para triatlón, aquí las últimas recomendaciones para hacer compras no compulsivas, buscando una buena relación utilidad-precio:
6. Medidor de potencia: hay gente que me ha preguntado, Uri tengo dinero para hacer una mejora en la bici. ¿Le pongo un grupo electrónico o un medidor de potencia? De cabeza un medidor de potencia que es una herramienta buenísima para entrenar durante todo el año. Creo que una vez seleccionas la marcha correcta ya no se toca, ¿cierto? Estamos hablando de comodidad vs rendimiento. Quizás alguien que entrena por potencia le quitas esta herramienta un día y más o menos te sabrá decir los vatios que está moviendo, mientras que alguien más nuevo en este campo no te sabrá ir a un rango concreto durante 15 minutos. Por ello es indispensable durante la etapa “salto de calidad”.
7. Ropa: para alguien que empieza, el gasto de ropa de entrenamiento y competición es muy exagerado. La ropa buena es cara. Un culotte de bici como toca, mínimo 60€. El maillot de 50€ no baja. Recomiendo invertir al menos en un culotte bueno y usar crema anti-fricción en el culete, en verano tirar polvos de talco a la badana antes de ponerla. Sí, la gente se la pone porque luego salen granos y como no vas a dejar de entrenar, posiblemente los tengas ahí 2 meses. Ala, ahí queda y cada uno que decida. Para el resto de ropa se puede empezar con cosas más baratas y para el primer invierno tirar de perneras y manguitos.
Poco a poco os vais haciendo vuestro vestuario. Además es buena idea que deis conocimiento a familiares y amigos que para fechas especiales que os regalen algo que os hará mucha ilusión, ya me entendéis. Esas zapatillas de ciclismo con BOA o un cortavientos que ocupa un puño doblado 😉 Para competir, tengo que decir que hoy en día casi todos están en un club y el traje de competir ya vendrá determinado. Para larga distancia se han puesto de moda los trajes aero con mangas y van bien, pero hay que acertar bien con la talla porque tienen que apretar sin ser un embutido. Además conviene estudiar otros detalles como evitar colores oscuros, cremalleras que se abran bien para carreras de calor, disposición de los bolsillos, si haría falta un traje trampa, etc… Aquí ojo ojito que hay mucho marketing. Ahí lo dejo. Simplemente me fijaría en algo que no haga banderilla en el cuello y ropa que evapore bien el sudor. Un conjunto de traje y casco aero decentes puede suponer unos 300€ máximo y recordad que va incluido en el rendimiento del 70%. El último cuadro del mercado que representa el 30% aerodinámico imagino que costará más de 300€. Para los cascos sólo hay que tener en cuenta que todos los que tengan agujeros delante ya dejan de ser todo lo aerodinámicos que se pretendía, fijaros que algunos tienen una abertura trasera y unos canales en el interior del casco por donde corre el aire y eso ya debería ser ventilación suficiente. Los cascos negros son muy bonitos pero en días soleados pueden ser tu peor enemigo. Ya que he comentado cosas relacionadas con el cuerpo, la propia posición es importantísima! Es inconcebible ir con una bici cara y mal colocado encima. Para ello tienes dos opciones, si eres avispado en época de pruebas (otoño/invierno) puedes ir haciendo combinaciones buscando la máxima aerodinámica y que puedas sostener un largo periodo de tiempo. Pero si con una posición que no se considera agresiva ya tienes molestias entonces debes acudir a alguien que controle de biomecánica. Entrenando sufrimos por el esfuerzo pero bajo ningún concepto nos debe doler nada, ¿de acuerdo? Si te duele algo es que debes hacer cambios en tu posición o muy seguramente antes de eso, fortalecer zonas del cuerpo (gimnasio combinado con ejercicios específicos).
8. Los pies: El segmento donde nos lesionamos más es la carrera a pie porque es donde tenemos más impacto, como dato puedo comentar que podemos soportar hasta 5 veces nuestro peso cuando efectuamos una zancada. En la mayoría de los casos las lesiones vienen porque no hemos seguido el principio de progresión de las cargas de entrenamiento, o bien lo hemos hecho pero sin incluir fortalecimiento. Una recomendación es que todos deberíamos visitar a un podólogo al menos para que nos diga que todo está bien y no necesitamos plantillas. Yo las uso a veces porque es su día tuve problemas, aunque no siempre. En competición o entrenamientos rápidos no me las pongo porque ya he trabajado más las piernas y articulaciones. Sobretodo he aprendido que la variedad evita las lesiones; si siempre corremos en llano con las mismas zapatillas os vais a lesionar. Usa 3/4/5 zapatillas distintas y las vas intercalando según el tipo de entreno. Invierte en unas zapatillas buenas para entrenar y otras buenas para competir, luego esas pasan como zapatillas de entreno rápidas para la próxima temporada. En caso de llevar plantillas te va a ir muy bien la montaña para trabajar la pisada con distintos puntos de presión. Cada persona es un mundo y ya me estoy metiendo en cosas de entrenador.
9. Entrenamientos: una vez tenemos todas las golosinas compradas, asegúrate que tu entrenador conoce el material que dispones y habla con él sobre tus ideas de inversión. Con lo que le pagas, igual te ahorra ideas de bombero fruto de la experiencia, es el mejor asesor que puedas tener. Por otro lado, aprovecha jornadas de entrenamiento que se puedan organizar en tu zona para ampliar puntos de vista. No es bueno ir saltando de entrenador cada 6 meses ni seguir con el mismo durante 10 años. Encuentra alguien que te transmita seguridad ante todo, pues recetas hay muchas y todo el mundo sabe meter los ingredientes en la olla, pero pocas personas saben transmitir y canalizar a cada individuo según su forma de ser. El feeling es primordial. Por otro lado muchos deportistas prefieren entrenarse solos e invertir en distintos entrenadores en forma de training camps especialistas durante 10 días seguidos, luego vuelven a entrenar solos y siguen esta metodología unas 5 veces al año. La ventaja es que absorben de un especialista que no pueden tener todo el año por geografía o condiciones económicas. Al cabo de 2-3 temporadas han pasado por distintos entrenadores y van moldeando su sistema. De todas formas es muy recomendable tener alguien que te quite trabajo de encima como el diseñar sesiones y sacar conclusiones, más que nada porque nuestro punto de vista es muy único y personal y necesitamos personas externas para ver la realidad. Incluso entrenadores que están activos como atletas tienen su entrenador o persona de confianza.
10. Carreras: en triatlones de corta distancia la inversión es muy reducida, además que en un mismo fin de semana se pueden elegir hasta 4 carreras en nuestra zona. Pero cuando piensas en larga distancia, tiembla… Muchos llegan al triatlón por el buen marketing de la marca de la ·M· pero cuando se dan cuenta del presupuesto para una sola carrera se echan para atrás. Por suerte, el mundo del triatlón va mucho más allá que eso, aunque asistiendo a un evento suyo te aseguras eso sí, que la organización no falla (salvo meteorología). Cosa que en otras carreras más modestas se han visto cancelaciones a 1 mes de la cita. La participación en la gran marca dependerá del bolsillo de cada uno, pero a grandes rasgos significa unos 1.000€ entre inscripción, viaje, hotel, etc… si se viaja solo. Algunas cuestan menos y otras más. Una opción puede ser hacer una temporada carrera de marca y otra temporada 3-4 carreras sin marca tipo 1-Full y 3-Halfs que vendría a ser el mismo coste. Evadiendo carreras de alto presupuesto puede ser buen momento de relajar la inversión o bien aprovechar y comprarse esas ruedas que tanto deseábamos, que duraran 5-6 años. Para gustos, colores.
Escribiendo estas 10 recomendaciones de inversión para nuestro deporte se me han ido ocurriendo algunas cosillas más, que por ahora dejo para otra ocasión! Y es que podríamos estar hablando de triatlón durante horas 😉