Últimamente artículos y publicidad de rodillos nos está bombardeando en nuestros emails y redes sociales. Lionel Sanders en larga distancia con sus entrenamientos casi exclusivos en rodillo, vídeos de ciclistas entrenando en seco o bien haciendo pruebas de potencia, las tiendas online con sus magníficos descuentos en rodillos; solución ideal para el frío y esas tardes sin luz.
Esto ha existido siempre, con la particularidad que estaba reservado para 2-3 meses al año de invierno o ciclistas profesionales previo a sus etapas más explosivas o como herramienta para relajar después de duros esfuerzos. Pero hace un tiempo que empezaron a salir unas aplicaciones virtuales que te permiten competir con otros “jugadores” online, recreando etapas del Tour de Francia o puertos míticos. Además hay rodillos que permiten una comunicación bilateral con estas aplicaciones: tu transmites tus datos de potencia y ellos ajustan la resistencia del rodillo según la inclinación del terreno. Vamos que no será por tecnología!
Pero con el aumento de participación en carreras de triatlón y unas estrategias de marketing muy bien encarriladas se ha creado la necesidad que los rodillos empiezan a ser indispensables para cualquier triatleta que se precie, es como el siguiente paso a un reloj con GPS y demás que todos tenemos. Además el nivel en las carreras está subiendo de tal manera que es necesario encontrar nuevas maneras de mejorar. Ya tengo la planificación, dieta correcta, mejor técnica en natación, carrera a pie por la mano y por supuesto entreno la bicicleta con medidor de potencia. Pero ahora necesito afinar más, necesito ese extra de fuerza-resistencia o tener más rango de potencia para los puertos pudiendo elegir cadencias según la situación. Suena bien, ¿verdad? Pues aquí dejo unos consejos para dar los primeros pasos con rodillo.
¿Qué rodillo? Necesito uno o con la bicicleta estática del gimnasio es suficiente:
Bien en un primer nivel de esta nueva herramienta sí que podemos mejorar aprovechando la cuota del gimnasio que nos da acceso a clases de ciclismo indoor. Pero hay una limitación, cuando ya llevas 10 sesiones todas son más o menos lo mismo. Se juega con los puertos, sprints, pedalear de pie un rato, etc… Y no siguen TU planificación. Además que el valor de potencia que te dan es distinto en cada bicicleta de la sala, no suelen llevar medidor de potencia integrado sino que utilizan unos cálculos a partir de tu esfuerzo para calcular esa potencia. Por otro lado llevan un volante de inercia tan grande que hace el pedaleo demasiado sencillo y cuando subes resistencia (metes el freno) la sensación es más parecida a mover pesas en el gimnasio que a un esfuerzo en la carretera. Volverse adicto a este tipo de bicicletas acaba siendo un poco engañoso porque te “haces bueno” para esas bicicletas, luego sales a la calle y no entiendes como te desfondas tan rápido subiendo un puerto de verdad si eres el que más charco deja en la bici al acabar la clase. Obviamente como he comentado al principio, en un primer nivel te vas a poner más fuerte de lo que estabas, pero luego hace falta el siguiente paso.
Vale me compro un rodillo, ¿Cuál?
Te aconsejo que tu primera compra sea de segunda mano. Hay gente que luego no le va a gustar el rodillo, por lo que gástate algo asumible. Son muy baratos así que tranquilo, por 50€ tienes uno básico. Por 100€ tienes uno más bueno con uso. Pasada la primera temporada tendrás más experiencia sobre el tema y te los gastas en un rodillo bueno. Por otro lado recomiendo que vayas muy programado en los entrenos de rodillo o que sean incluidos dentro la planificación de un entrenador porque ese tipo de objetivos concretos son los que te hacen pillar gusto al rodillo y no odiarlo. Si te montas a rodar por rodar, no durarás ni un mes. Otra cosa a tener en cuenta es no pasar más de 90min, primero no hace falta porque con ese tiempo podemos hacer unas series buenísimas y después como comento, haz entrenamientos que te dejen motivación para la siguiente sesión.
RODILLOS CLÁSICOS: el típico de toda la vida, enganchas tu bici por el eje trasero y a rodar. Pueden tener resistencia ajustable o no, ser magnéticos o con fluido (aceite) que los hacen más silenciosos. A un tercer nivel de prestaciones algunos incorporan lo que llaman “rodillo inteligente o real” según la marca, tienen conectividad dual y lo explico más adelante. La pega de los rodillos clásicos puede ser el ruido si es magnético y que se comen la cubierta literalmente por lo que suele ser necesaria otra segunda inversión preparando una rueda con cubierta especial para rodillo y que admita piñonera de 11v si es el caso.
RODILLOS DE RULOS: ya tienen tiempo pero se pusieron de moda hace un par de años. ¿Ventajas? La preparación es mínima, colocas la bicicleta tal cual encima y a rodar, además que son muy económicos. Pero tienen unas limitaciones para entrenamientos de los que hablábamos tan específicos. Básicamente no regulan la resistencia por lo que están pensados para llevar cadencias altas y uso en calentamiento. Actualmente han salido modelos en los que sí se regula la resistencia automáticamente y además son “inteligentes” pero el precio se dispara tanto que personalmente lo veo como un parche, no les doy muchas esperanzas. Además tienes que estar atento porque hay que mantener el equilibrio y no son ideales para ir chequeando email, buscar canales en la tele, hablar por teléfono, etc… cosa que los demás sí y a ver el objetivo es entrenar pero es una ventaja estar en casa y que dado el caso puedas atender cosas.
RODILLOS DE TRANSMISIÓN DIRECTA (direct drive): son la última revolución y su desarrollo ha sido posible gracias a la moda del rodillo ya que incorporan más tecnología. Cierto que hay que desmontar la rueda trasera pero gracias a ello no hay desgaste de la cubierta, la bici tiene un mejor anclaje y el cuadro en principio no sufre a menos que seas un bruto y empieces a darle bandazos, además tienen una base más estable. Para mí sería la primera ventaja, la segunda es que incorporan un volante de inercia de 4 a 6kg aproximadamente y eso otorga una sensación más real de rodar en carretera sin la exageración de una bicicleta indoor del gimnasio. La tercera ventaja es que los modelos de media y alta gama llevan incorporado un medidor de potencia de verdad por lo que si todavía no se lo has puesto a tu bici, al menos en el rodillo sí que tendrás ese dato. Y tiene una cuarta ventaja, es que se regulan automáticamente según la relación de marchas que lleves o la velocidad que des, y digo velocidad porque sí es posible ir atrancado a alta potencia. Podría decir hasta la quinta ventaja, si tiene función “inteligente” la aplicación del rodillo o bien los programas tipo Zwift la regularán por ti simulando subidas hasta el 25%, y algo muy muy útil es poder bloquear la potencia a un valor por ejemplo a 250W y hacer tu serie a ese número; ni más ni menos. Ideal para hacer entrenos al 95% clavado de tu FTP. Para ponerle algún tipo de pegas tengo que reconocer que pesan mucho debido al volante de inercia, puedes esperar un peso mínimo de 15 kg hasta 22 kg. Espero que no tengas que desplazarlo demasiado, aunque algunos tienen una asa que facilitan la operación. La segunda pega obviamente es el precio, arrancan en 400€ (sin medidor incorporado). Por ello no lo recomiendo como primera compra y tal como he dicho antes, pasa previamente por 1 año con rodillo barato y además dejas que el mercado vaya avanzando en tecnología y bajando el precio. Los rodillos con medidor de potencia propio empiezan en 700-800€ y los que además llevan la tecnología “inteligente” mejor no te lo digo. Creo que este nivel queda reservado para grupos que comparten un rodillo bueno, equipos profesionales que se los regalan o bien entrenadores que lo van a usar con varios deportistas.
TECNOLOGÍA REAL O INTELIGENTE (SMART TRAINER)
Estamos hablando de rodillos que tienen tecnología ANT+ (conexiones a ciclocomputadores, relojes, etc…) y/o Bluetooth Smart (teléfonos, ordenadores). Actualmente ya vienen de serie con ambas tecnologías pero debes tener en cuenta que la mayoría de las veces hay que elegir porque los dos protocolos a la vez no funcionan a menos que sea un rodillo muy top, se elige una vez empiezas a pedalear para esa sesión. Si te conectas por Bluetooth al móvil y su aplicación, podrás tener intercambio de datos y bloquear la potencia, simular subidas, hacer un test de Conconi y hacer tus piques online con otros jugadores. La conexión ANT+ sería para tu ciclocomputador y entrenos más personales con tu música, porque a priori no tendrás conexión ni con móvil/tablet/ordenador. Hay una solución a esto que es comprarse un dispositivo USB (unos 50€) que recibe la señal ANT+ y la transforma a Bluetooth para que puedas ver los datos en tu ciclocomputador y jugar un partida.
¿Vale la pena esta tecnología? Pues si tu bolsillo lo permite, obviamente sí. A presupuestos medios vas a tener que elegir por el mismo precio un rodillo direct drive no inteligente o bien un rodillo clásico o de rulos inteligente. Como he comentado el precio de un direct drive inteligente por ahora está fuera del alcance para un particular. Pero claro vas a poder hacer un Conconi sin preocuparte más que de pedalear porque la APP ya añade los incrementos de potencia, además puedes conectar una máscara y sacar valores de VO2. Si juegas online vas a tener lo mejor de lo mejor porque cuando venga un puerto la aplicación te cambiará automáticamente la resistencia y cuando venga una bajada la quitará por lo que podrás rodar a cadencia alta con el plato grande. Estos rodillos SMART requieren de una conexión a la red eléctrica.
Bueno con esto y un bizcocho espero haber aportado ideas para vuestros entrenos. Como veis es una herramienta extensible a períodos específicos donde casi será preferible hacer el entreno de vuestro próximo Ironman de 5×15 minutos /llano , en el rodillo sin semáforos ni rotondas donde aflojar por los coches a una potencia muy concreta.
Cualquiera puede compartir este artículo en una web profesional, indicando siempre la fuente al principio y final del texto: Oriol Gili – www.oriolgili.com