Ya es el segundo año que el equipo A300W organiza en Valencia el Campeonato de España de Triatlón de media distancia. Repetir campeonato en la misma sede tiene ventajas como que el organizador puede mejorar la parte organizativa y que los participantes del año anterior conocen el trazado a ritmo de competición. Por otro lado los circuitos siempre se adaptan mejor a unos deportistas que otros y eso implica que se repiten a priori unas condiciones idóneas para aquellos que tuvieron una buena carrera el año anterior. Pero este año ha sido muy distinto porque el calor ha dado bastante tregua, cosa que fue un factor decisivo la edición 2015 con el asfalto que sacaba humo y las zapatillas se convertían en una sauna para los pies.
Para nosotros que viajamos desde Mataró es un viaje fácil, sólo 4h y nos permitía estar más tranquilos sin las piernas pesadas. A mí personalmente me gusta tocar algo las tres disciplinas el día previo a la competición pero el sábado soplaba viento y con tanto playero no apetecía aventurarme a salir de Valencia evitando la autovía (por donde pasamos el día de la carrera) cosa que me demandaría mínimo 1h en la bici y no quería dedicar tanto tiempo. Por el mismo motivo el mar no estaba muy llamativo para nadar, así que nada el entreno ya estaba hecho y después de una siesta me voy a dar una vuelta al trote a ver que se cuece por la ciudad.

El do
mingo toca madrugar! Acostumbrado a levantarme pronto cada día, arrancar a las 5.30h tampoco es un drama y desayuno lo de siempre que me he traído de casa, última llamadita al señor Roca y paseíto a boxes que están muy cerca del hotel. El tema de conversación por allí es si nos van a dejar o no llevar neopreno y como un reloj 1h antes de la salida dicen que finalmente los élite nadaremos sin neopreno y grupos de edad con neopreno. Evidentemente se te queda una cara de pringado que no te la quita nadie. Pues mira mejor, yo no tendré que lavar el neopreno después de la carrera y a parte voy a ir más libre de brazos, me convenzo. Hasta que me tiro al agua para calentar… Esperas 15min tiritando en la cámara de llamadas… es la peor parte de la carrera. Y boom! SALIDA!!!
Muchos nervios en la salida que provocan una falsa avanzadilla, reímos todos y sin pensarlo mucho dan el bocinazo! Corriendo como locos hasta que chocamos con la rompiente y la poca profundidad no hay técnica que valga, parecemos patos intentando pasar las olas. Me estaba descojonando porque además con mi altura no es mi fuerte; ‘Tranquilo Uri que la natación es larga, se hará un grupo y ya remontarás a pies’. Y así fue más o menos, me coloco en un grupo en el que no me gusta mucho el ritmo: lo encuentro lento y tengo miedo que metan un tirón delante y abran demasiado hueco. Con las olas que había, nadando mar adentro casi viendo Ibiza al fondo parece que todo el mundo se reserva. Pues nada, reservones vamos hoy. Así que al salir del agua éramos un buen grupo subiendo a las bicis, me asombro de lo rápido que me he puesto las zapas, además ya me noto fuerte y no espero a nadie, hoy tiro a mi bola ya me pillarán.
No tarda demasiado en aparecer el campeón del año anterior, Raúl Amatriain junto con otro participante, que no pierden el tiempo y van a por los de delante. Uri!!! Esto es una masterclass gratis, ellos también tienen 2 piernas, a meterse en su grupo. Aunque tímido yo me quedo atrás, soy el débil del grupo y ellos decidirán el ritmo, tampoco es cuestión de encender la mecha a los leones. Así hasta pasado el primer avituallamiento donde empieza un falso llano y empieza a llegar gente, todos los de la natación. Se lía un buen percal porque todos quieren moverse adelante, unos guardando la distancia y se quedan en paralelo, otros quieren meterse y los que están controlando el hueco no quieren que se meta nadie en medio para que los hagan moverse atrás. Nuestro tren mide 300 metros manteniendo la distancia legal mientras nos organizamos, todos rodamos en el mismo grupo pero no es lo mismo estar más adelante que atrás. Si meten un arreón hay riesgo de quedarse cortado, así que ya empiezan las primeras discusiones. -Que si adelantas te pones el primero, -No te pongas en mi hueco. Dos que van a grito pelado jejeje se pone graciosa la situación. Como ya me conozco la situación me calmo, dejo que los otros gasten peleando y se ganen mala fama con el juez de la moto que estuvo pegado a nosotros toda la bici, ya veis trato VIP!! Una moto solo para nosotros.
Hasta que me acuerdo del año pasado donde empezaran a venir un par de bajas cortas antes de las rampas, es ahí donde hay que mover ficha y trasladarse adelante del grupo, busco los gallos y me pongo detrás suyo olvidándome que soy el tímido del grupo dispuesto a seguir el ritmo que marquen. Y efectivamente, primera rampa y tirón, segunda rampa y otro tirón, ya me hago a la idea y dejo de mirar los vatios marcados. Esto es la cerilla que hay que gastar, el grupo se va a cortar y yo no quiero quedarme atrás. Llega la zona de toboganes y los que mandan pasan las curvas sin tocar freno, hoy no es momento de dudar y copio trazada creyendo más que nunca en la física. Si uno entra en la curva a 50 y no se va imagino que yo tampoco! Se acaba la zona complicada y respiro pero todavía quedan unas rampas y me han sacado unos pocos 50 metros en el proceso que me echan del tren de los buenos, sé que ahora vendrá una larga recta con tendencia a bajar y los cohetes van a continuar abriendo hueco. Poco a poco voy perdiendo su referencia, me siento como un concursante de la tele cuando le dicen “-ooohhhh te tienes que ir a casa” snif snif. Así que hago mi “cofee break”, abro la despensa que llevo de comida, bebo medio bidón de alimento líquido, respiro bien, miro atrás y ya vienen! Ese va a ser mi nuevo grupo hasta la el final del tramo de bicicleta.
Durante los primeros kilómetros corriendo somos 4-5 personas, te hacen ir a 3:45 y eso es mi límite aeróbico, si aprietan más significa que bajaré demasiado el ritmo durante los últimos kilómetros. Pero al igual que en la bici, ir en un grupito de gente te hace exprimirte más, sacan lo mejor de ti y tengo que decidir. “-Hoy estás de masterclass”-me digo, y tienes piernas! Me acuerdo de los bloques de transición en pistas donde me llevo el rodillo, esos 15×1000 duros después de la bici por debajo de 3:30, allí sí que se sufre! La carrera ya se convierte en un tema mental. Y con mis dudas llego al punto de giro y me cuelo una bola; -es que… la ida hacía algo de subida no? Ah pues ahora a la vuelta, baja y es más fácil por tanto se puede apretar más! Y así lo hago, subo un poco el ritmo por engaño vamos porque el circuito era totalmente llano. Y cuando iba a meter el modo automático veo que me voy acercando a uno, vaya pero si recupero y todo hoy! Y luego veo a otro, es como un subidón. Cada vez que tengo a vista a un corredor acelero, lo quiero pasar y además son pequeños objetivos que te van acercando la línea de meta que cruzo finalmente con agilidad. Vaya sensación!!! Me sale la carrera redonda, ese es mi mejor nivel ahora mismo siendo realistas y veo en el ordenador de clasificaciones provisionales el 26º en categoría élite, sin neopreno.
Qué alegría para mi próxima cita, el Ironman de Austria!!! Pero esto tan bonito no se acaba aquí. Ahora hay que ir al hotel, ducharse, cargar el coche y conducir 4h para volver a casa. ¿Cuándo van a inventar el teletransporte? Suerte que se pasa mejor con los compis de equipo en el coche, hay rato para contar muchas cosas.
RESULTADOS (Fuente: FETRI)
FOTOS de: Farmacasal / Carlos Asensi / Triflash2000 / propias
Vídeo por: Toni Deck (Etixx)